Asociación de Reumatología de la Ciudad de Buenos Aires

Doctor: ¿Qué es el Lupus?

Nuestro sistema inmunitario está conformado principalmente por células (glóbulos blancos) y ciertas proteínas que circulan en la sangre y otros fluidos,como anticuerpos y citoquinas. La función de esta compleja estructura es la de protegernos frente a agentes externos como bacterias, virus, parásitos y hongos, sin dañar o perjudicar al mismo tiempo nuestras propias células. En algunas oportunidades, este mecanismo de defensa se altera o “desregula” perdiendo así su capacidad de discriminar lo propio de lo ajeno, lográndose un ataque o agresión contra diferentes tejidos propios. Cuando ello ocurre, estamos en presencia de una enfermedad o trastorno “auto-inmune”. Existen muchos tipos de enfermedades autoinmunes.

El lupus es quizá la afección más representativa de todos estos desórdenes.Hay dos formas de lupus, un lupus cutáneo que afecta sólo la piel (muy raramente se extiende a otros órganos), y un lupus sistémico que puede afectar múltiples órganos o sistemas de manera muy diferente o variable en cada persona. Los síntomas más comunes del lupus sistémico son la astenia (cansancio), lesiones en piel, dolores e inflamación de las articulaciones y afectación de órganos internos como el riñón, el sistema nervioso, el corazón, etc.

El nombre de la enfermedad deriva de “lobo” en latín, y hace referencia a que en el pasado se asociaban algunas lesiones propias del lupus en la piel con las producidas por la mordida de este animal. No conocemos la causa precisa de la enfermedad pero sabemos que existen varios elementos que pueden combinarse para que ésta finalmente aparezca, como genéticos, hormonales y ambientales. El lupus no es hereditario, ya que no se transmite obligadamentede generación en generación, sino que su causa es“multifactorial”: en una persona genéticamente predispuesta se combinan otros factores que estimulan la aparición o desarrollo de la enfermedad, como factores hormonales (por ello puede ser más común en  mujeres jóvenes) o ambientales (algunos virus), entre otros.

No existe ningún estudio que por sí solo haga diagnóstico de lupus, sino que para arribar al mismo deben unirse a manera de un rompecabezas varias piezas, como elementos clínicos y exámenes de laboratorio, entre otros.  Si bien, en los pacientes con lupus se suele encontrar un resultado positivo en el análisis de sangre llamado “FAN” o “ANA”,  esto por sí sólo no es suficiente para diagnosticarlo (ya que puede también ser positivo en la población sana). Esto es muy importante, ya que sólo debería realizar el diagnóstico un médico capacitadoen este tipo de compromisos.  Por otro lado, una vez confirmado su diagnóstico, debe realizarse un seguimiento periódico por un equipo “multidisciplinario” conformado por el reumatólogo, el médico clínico de cabecerajunto a otrosespecialistas que puedan requerirse.

El lupus es un trastorno crónico y por lo tanto, se padece durante toda la vida. Si bien hasta el momento no conocemos la cura del mismo, gracias a un mayor conocimiento científico y tratamientos modernos disponibles, la mayoría de los pacientes presentan una calidad de vidaexcelente o muy buena.Naturalmente, la enfermedad cursa con momentos de activación o “brotes” con etapas de inactividad o “remisiones”. Además de los tratamientos farmacológicos, es primordial evitar condiciones que pueden activar la enfermedad, como la exposición a rayos ultravioletas (sol o tubos fluorescentes) y el estrés agudo o intenso, entre los más importantes.

A pesar de que en la actualidad contamos con un acceso rápido a información variada a través de internet y otros medios de comunicación que nos puede alentar a utilizar esquemas diferentes denominados “naturales” o “alternativos”, el seguimiento y control de este tipo de condiciones debe confiarse únicamente en manos de expertos.En Argentina, la Sociedad Argentina de Reumatología (SAR) se encarga de formar especialistas altamente capacitados y contamos con reumatólogos referentes en prácticamente todo el país.

Asociación de Lupus Argentina (ALUA)

Dirección: Pte. José E. Uriburu 950 – Entrepiso – Facultad de Medicina – UBA

Teléfono: 4962- 5239 / 4542-1719 / 0800-222-33-2582

E-Mail: info@alua.org.ar

 

Asociación Argentina de Fibromialgia

Teléfono: 15 4409 9343

E-Mail: fibroamerica@gmail.com

 

Asociación Ayuda Mutua Artritis Reumatoidea (AMAR)

Dirección: Hospital B. Rivadavia – Avda. Las Heras 2670

Teléfono: 4636-0018 / 15-4946-9737

E-Mail: info@artritisreumatoidea.org

 

Asociación Argentina De Esclerodermia Y Raynaud (ADEYR)

Teléfono: 4829-7191

E-Mail: info@esclerodermia.org.ar

 

Asociación Sindrome de Sjögren Argentina (ASSA)

Dirección: Uriburu 950 EP – Facultad de Medicina, UBA

Teléfono: 4963-0643

E-Mail: info@assa.org.ar

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